6.9.10

1.

A veces, lo único que te apetece es cambiar pero por mucho que las ganas te puedan, el cuerpo te impide moverte. Lo sabes, simplemente no haces caso de la rotunda voz que grita ferozmente en tu hemisferio craneal izquierdo. Esta vez, el silencio va a liderar la más brutal y sangrienta lucha contra ese estremecedor relámpago mental. Lo que no sabes es si ganará o si ambas fuerzas acabarán haciendo que en tus ojos solo exista la lluvia. Esperemos que el tiempo cambie.

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