21.10.10

16.

Y más que levantarme y verte a mi lado con una sonrisa pintada en la cara del color más bonito que podía haber sobre esa piel color arena, me gustó que inconscientemente dijeras mi nombre. Me gustó que incluso dormido me tuvieses en mente. Solo pude acercarme a ti y entonces volviste a decirlo. Me acerqué un poco más y no lo repetiste más veces pero si suspiraste. Creo que por eso, es por lo que cada mañana me ganas un poco más. No haciendo nada, lo estás consiguiendo todo. Eso, eso es lo que me gusta de ti.

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