31.10.10

21.

Faltaba poco para que se diera cuenta de que todo lo que había hecho, a lo largo del día, solo respondía al básico esquema de: causa-efecto.
Había salido tarde del trabajo y por eso, al llegar, ya nadie estaba en casa.
Con la prisa, las llaves del portal las olvidara sobre la mesa, con lo cual, tuvo que bajar del coche para abrir el garaje.
Gracias a su mentalidad juvenil, había salido de casa sin paraguas y sin botas así que, en el primer charco, la humedad le llegó hasta la garganta.
Le faltaba ya nada para saber que la nota que encontraría sobre el marmol de la entrada también le traería una consecuencia.
"Llueve, te espero en la piedra de la playa"

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