9.3.11

49.

Se que llegará de un momento a otro. Veré como la puerta se va asomado hacia la derecha lentamente. Evitará hacer ruido alguno y sabrá que yo miraré cara donde ella esté, porque la voy a sentir. De todas formas, me haré la loca y seguiré como si nada escribiendo sobre el folio de la mesa. Se confiará. Estoy completamente segura de que será entonces cuando arrime su cabecita por la ranura de la puerta, antes abierta, y deje caer la pequeña coleta rubia del centro de su cabeza. Entonces me giraré a toda velocidad justo cuando ella se eche a reír. Súbitamente  Ambas dejaremos todo tirado por el suelo mientras yo corro a cogerla y ella corre a escapar. Será como siempre hace, todas las tardes. Lo mejor es que en todos los finales la acabo alcanzando y viendo, de entre esa pequeña sonrisa,que ya son 3 los dientes que habitan en su boca.

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