13.5.11

70.

- ¿Puedes abrir la ventana antes de irte por favor?
- Si, claro. No hay ningún problema...
- Adiós
- Adiós
Y al verlo irse, por la puerta, tras abrir de par en par las dos hojas de cuatro cristales, sintió que la mezcla de sol y viento de otoño estaba anunciándole una despedida que cambiaría radicalmente su rumbo. Ahora podría empezar a pensar individualmente, ahora podría contar en singular.

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