15.5.11

71.

Era un ático con muy poca luz, viejo y entablado. El suelo estaba conformado por tablones largos, delgados, de un castaño oscuro y desgastado. Pequeños clavos encajaban los bordes de unos con otros, hacía que encajasen, aún no de forma perfecta pero habitable. Las paredes eran de color ocre antiguo, con alguna que otra mancha dispersa. Por zonas, sobre todo lejos del único ventanal presente, figuraban aún las marcas donde seguramente una estantería, un cuadro y varios carteles del estreno de maravillosas películas habían estado colocados durante años. El último era grande, como si de un taquillazo se tratara. Tal vez un best-seller también. La puerta conservaba aun la clavija donde se colgaban las fotos y los papelitos con frases diarias para recordar. "Estamos en las afueras de la ciudad", "Buenos días, sonríe y sal a liderar la selva"... Algunas de ellas aún volaban en círculos en el rincón de la izquierda, justo la dirección que seguía el viento tranquilo que entraba desde el ventanal. Más vieja que todo lo poco que había entre aquellas cuatro paredes, la gran ventana de bordes marrones y cristales escarchados se mantenía firme. En el alfeizar decenas de cagadas de pájaros variados y un nido en el cableado que pasaba por debajo del mismo. El canto que, de todas aquellas aves que dejaban sus excrementos como recuerdo, era el ejemplo de la innecesaridad de despertador.
Allí arriba vivía uno despejado y tranquilo, a expensas de lo que metros más abajo pudiese estar pasando. No se escuchaban lo coches, no se oían gritos ni se veían monigotes con maletín y chaleco. Como la versión esperpéntica de los espejos del callejón del gato, en la celda de madera, como él le llamaba, todo transcurría sin dar explicaciones. Lo que pasaba allí, moría allí.
Ahora, cerca de la puerta, intentando salir por debajo pero imposibilitado por la doblez que figuraba en el, un último papel.
"El ascensor no funciona, gracias a las nuevas tecnologías tendrás exactamente siete minutos y medio más para pensar en la cara que pondrás al salir a la calle"

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