18.5.11

73.

Estaba sentado, frente a los papeles, miles de papeles, todos ellos esperando ser cubiertos por palabras sueltas, sin sentido, pero que, juntas, unas tras otras, conformasen uno de los textos más puramente deliciosos del planeta. Allí, en su habitación abierta al monte, al mugriento monte invernal del territorio norte, solo pensaba en cosas que poder plasmar con la pluma. Si, era un hombre de hecho, no se conformaba con un lápiz, menos con un bolígrafo y, ni pensar, en las nuevas tecnologías. Como las viejas cartas prohibidas, los textos debían salir de lo más profundo de la tinta negra, como mucho azul, de las plumas regaladas por la gente que aprecia tu capacidad de redacción. Allí, frente a los árboles, rondaban su mente miles de temas que, desgraciadamente, ya habían sido tratados por otros. Él quería un tema nuevo, un acontecimiento virgen, una historia para no olvidar. Que dejase, en definitiva, su huella. Por más que veía el movimiento del aire reflejado en los robustos troncos de los árboles, sabía que ya alguien hablara de ello. El clima húmedo del norte, la confección que este hace de la personalidad de sus habitantes, la esencia de la soledad acompañada de la naturaleza... sobre todo eso, que veía y sentía en el ahora, no podía narrar renglón, porque ya alguien había escrito sobre ello. Y así, pasaba día y noche, tarde y madrugada. Se levantaba temprano, se acostaba tarde. Se levantaba tarde y se acostaba temprano. Ninguna combinación hacía que su inspiración llegase, que su tema chocase contra los papeles en blanco. El color blanco, otra cosa sobre la que se hablara, junto la pureza, la nieve, la castidad, la fe, Dios...
Cayó en la cuenta de que era imposible pasar horas y horas esperando a encontrar algo diferente, diferente y no nato aún. Cayó en la cuenta, de que su tema debería ser ese: la abundancia de temas en el mundo y la escasez de los mismos.

1 comentario:

  1. A veces lo importante no es el tema, sino la forma, todos somos personas, tenemos al ser humano muy visto, pero que fascinante es conocer a alguien interesante, no?

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