17.1.12

122.

-¿Qué estás haciendo?
-¿Ahora? Nada ¿Por qué? ¿Qué pasa?
-Coge tus cosas, rápido. ¡Haz la maleta! Pero algo sencillo y ligero
-¿Pero qué pasa? Me estás asustando ¿A dónde pretendes ir? ¿Para qué las maletas?
-¿Desde cuando necesitas tener todas las respuestas a algo para hacerlo? ¡Venga! Te recojo abajo en diez minutos.
-¿El coche azul?
-No, esta vez nos vamos en el negro

El oír ese color, pese a ser el de un simple coche, le dibujó una sonrisa pícara en la cara.

-¿Muchos kilómetros?
-Los suficientes para tres paradas obligatorias y una voluntaria

Al arco que habían ejecutado sus labios le acompañaban ahora unas pequeñas arrugas al lado de los ojos.

-Lo estás haciendo... ¡Oh, no! ¡Lo estás haciendo!

Ella cambio su tono de voz, se acercó a él y le susurro al oído:

-Cállate y baja. Tienes dos minutos para recogerme
-¿Y tu maleta?
-¿Desde cuando nos ha hecho falta equipaje para montarnos en el coche negro?

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