5.10.12

174.

Las personas tenemos una virtud, la camaleónica, y, por consiguiente, tenemos también un derecho, la inocencia. Esa palabra que, en dicho caso, no hace referencia a lo buenos que podamos ser.
Claro que no. Somos malos, somos malos y lo sabemos mas queremos desconocerlo. La inocencia no viene a significar en nosotros, reptiles de altos árboles, aquella buena voluntad de no ver cómo se camuflan ante ti. De cómo te mienten en la cara.
"Tu también puedes hacerlo" - se dirán.
-Si, es cierto, pero opté por desechar esa opción hace tiempo. ¿Mi culpa? Si, por confiar en que, esta vez, pudiese salir bien. Por intuir, lamentablemente equivocada, que esta vez pudiese llegar a ser verdad.
Firmado: un ex-camaleón.

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