12.3.13

210.


Pasó de insistirle a cederle todo el tiempo que creyó oportuno. De golpe, de forma rotunda. Y se lo dijo, le informó de ello. Sinceramente, al principio, a el le descolocó un poco pues estaba ya demasiado acostumbrado a su actitud infantil y caprichosa pero, en el fondo, se sintió aliviado.

-Me gusta tu nueva forma de pensar
-¿Verdad? Sabía que el cambio sería para mejor

Ambos eran muy buenos jugadores en las partidas de sarcasmo contra ironía. Ambos sabían que lo que decían no era la verdad.
Ella estaba abandonando el “esfuerzo de tirar del carro” suponiendo que el dejarlo en manos de el implicaría un giro positivo al punto donde se encontraban. El estaba reconociendo, interiormente, que no habría una respuesta por su parte si ella ya dejaba, al completo, la situación en sus manos.

-¿Es así no? Todo a su debido momento
-Exacto, esa es la actitud



No hay comentarios:

Publicar un comentario